domingo, 8 de marzo de 2015

Del huerto a la mesa: alimentación ecológica

Cuando hablamos de alimentos ecológicos nos referimos a aquellos que, en cualquiera de las fases de su elaboración, no han sido tratados con ningún tipo de producto químico. 


Los productos ecológicos resultan más saludable para nuestro organismo, pues están libres de productos tóxicos presentes en pesticidas, antibióticos, fertilizantes etc., por ello, los asimilamos correctamente sin alterar las funciones metabólicas. 
Están elaborados de un modo más artesanal, las plantas crecen y se desarrollan de un modo más natural conservando el auténtico aroma, color y sabor, con lo cual, cada alimento preserva su gusto tradicional. 
El bienestar animal también está garantizado con este tipo de producto; la ganadería ecológica permite que los animales crezcan a un ritmo natural y en condiciones adecuadas, no se manipula artificialmente a los animales ya que el objetivo no es la cantidad, sino la calidad, por eso el ganado recibe alimentación basada en pastos naturales, piensos ecológicos etc. 
Cabe destacar que la ganadería ecológica potencia las variedades autóctonas, ya que estas son las que mejor se adaptan a las condiciones de cada zona. 

Además, una de las máximas de estos productos es el respeto por el medio ambiente, y cuando decidimos consumir este tipo de alimentos estamos colaborando con la conservación de éste, evitando los altos niveles de  contaminación de la tierra, el agua y el aire. 


Actualmente, para consumir alimentos de estas características no es necesario que dispongamos de un huerto propio, pues no todas las personas disponen de espacio o tiempo para ello, de ahí que cada vez más nos encontremos tiendas específicas que nos ofrecen alimentos ecológicos, e incluso los supermercados tienen un apartado con este tipo de producto, que garantiza unos niveles máximos de calidad, y se compromete a que todos los agentes que participan en la cadena agroalimentaria estén sujetos a unos controles e inspecciones, desde la materia prima hasta el propio proceso de elaboración o el envasado y etiquetado.