En estos últimos meses no me he estado alimentando bien porque estoy lejos de casa y dedico casi todo el tiempo al estudio, así que apenas me queda tiempo para elaborar una buena comida. He pensado en tomar algún suplemento alimenticio y también me he planteado consumir alimentos ecológicos.
Los alimentos ecológicos han ganado terreno por estar elaborados de manera natural, sin elementos artificiales y respetando el medio en el que se producen, y aunque algunos críticos dicen que no existen datos científicos que puedan indicar que desde el punto de vista nutricional sean mejores que aquellos alimentos más comunes, se ha demostrado que tienen hasta un 50% más de nutrientes esenciales como vitaminas, minerales, oligoelementos, fundamentales todos para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.
Las vitaminas A,D,E,K,C por ejemplo, son esenciales en la prevención contra infecciones o enfermedades. Minerales como el yodo, zinc o hierro, participan en el fortalecimiento del tejido óseo o la correcta circulación sanguínea, y el yodo a su vez juega un papel fundamental en la regulación de la hormona tiroidea y el estrógeno, interviniendo en el desarrollo muscular. El cobre es imprescindible en el funcionamiento del cerebro, entre otros muchísimos nutrientes que encontramos en los alimentos ecológicos esenciales para la vida.
Estos alimentos con este valor nutricional se logran con una agricultura libre de pesticidas y productor químicos, y obteniendo así, verduras, hotalizas, cereales y otros alimentos orgánicos saludables, con una mayor calidad nutritiva. Por otro lado cabe destacar la alimentación del ganado que es totalmente natural sin administración de medicamentos o piensos que alteren su crecimiento.
Todo esto hace que la alimentación ecológica además de ser un tipo de alimentación saludable, guarde los sabores originales y tradicionales de los alimento por lo que los productos terminan siendo de mejor calidad y gusto.
Para aquellas personas que no encuentran solución o no se sienten conformes con los resultados de las dietas utilizadas, quizás les tenga la respuesta.
Hoy me he enterado que hace algunos años un médico especialista sacó la teoría de que la dieta va ligada al grupo sanguíneo. Según parece la tolerancia a determinados alimentos también tiene que ver con el tipo de sangre.
Para el grupo sanguíneo O, se recomienda consumir carne roja, siempre realizando una rutina alimenticia de verduras, y reduciendo las cantidades de frutas, cereales y lácteos, dado que son alimentos que no son bien metabolizados por este grupo.
El grupo sanguíneo A, sin embargo debe evitar carnes, lácteos y todo tipo de dieta animal. Basándose en una alimentación vegetariana, con frutos secos, cereales y frutas. Si en algún momento, las personas con este grupo sanguíneo sintieran la necesidad de consumir carnes, se les recomienda solo incorporar a la dieta aquellas blancas como el pavo o algunos pescados.
En cuanto al grupo sanguíneo B, se dice que es tolerante a la mezcla de alimentos ( cereales, legumbres, lácteos, vegetales, frutas, carnes, etc.) Sin embargo se les recomienda evitar el consumo de mariscos dado que contienen lectinas que intervienen en el sistema.
Y ya por último, el grupo sanguíneo AB, se trata del tipo de sangre con mayores ventajas alimenticias, ya que pueden consumir todos aquellos alimentos que son beneficiosos tanto para el grupo A como para el grupo B, lo que hace que puedan consumir prácticamente todo lo que deseen.
Ahora que ya conocen el método alimenticio según los grupo sanguíneo, los invito a mantener un buen entrenamiento físico, que los ayude a conseguir ese peso deseado, pero sobre todo una vida sana donde el bienestar sea el mejor aliado.
Hoy les voy a hablar de la Moringa, una planta originaria de la India y conocida también como el árbol de la vida. Y es que sus propiedades son tan beneficiosas para nuestro organismo que se ha llegado a hablar de ella como la planta milagrosa.
Se ha demostrado que esta planta contiene 10 veces más potasio que un plátano, 15 veces más calcio que la leche, 25 veces más hierro que las espinacas, numerosas vitaminas y demás complementos alimenticios que nos aportan buen estado de salud, así como ayudarnos a prevenir numerosas enfermedades como diabetes, anemia, hipertensión, problemas de riñón o hígado, cáncer, hepatitis, tuberculosis, enfermedades cardíacas,entre otras.
Una de las partes con mayores beneficios son sus hojas y es por ello que resulta tan fácil su consumo. ¿ A quién no le gusta un buen té durante una tarde relajada?. Hacer su propio té de Moringa resulta rápido y sencillo. Basta con añadir unas cuantas hojas frescas al agua caliente durante unos minutos y a disfrutar.
También cabe decir que con el aumento de la demanda en el mundo por esta planta medicinal, numerosas tiendas nutricionales han sacado al mercado capsulas favoreciendo igualmente su consumo.
Y es que por donde lo mires todo son beneficios cuando se habla de la Moringa Oleifera.
No lo olvides, si tienes niños en casa, personas mayores o algún familiar enfermo no dudes en proporcionarles Moringa. Les ayudará a fortalecer sus defensas, les proporcionará energía, les ayudará a controlar el colesterol, ofreciéndoles un estado general de bienestar.